FIN DE SEMANA
Es viernes fin de semana. El trajín del día concluye con una satisfacción propia, un dinero inesperado llega a parar en mis bolsillos, hace dos semanas que no concurro a un lugar de diversión, y me parece perfecta la ocasión. Así es que después de una duchazo, que me deja fresco, y con la energía renovada, he decidido salir, en busca de algún acompañante casual.
Ya son casi las nueve de la noche, y yo recorriendo las calles a fin de encontrar un amigo o una amiga que me sirva de compañía, para tomarnos unos tragos y bailar un poco, después de trajinar un buen rato, no encuentro a nadie que conozca. Ya sin más vueltas que dar, ingreso al local más solo que un hongo, saludo a la gente que se encuentra en la puerta, y de inmediato siento el calorcito del lugar, y con la buena música encendida en los altavoces.
Comienzo a vagabundear por el lugar tratando de divisar un rostro familiar o conocido, pero me siento muy observado por el gentío que ya celebra algún acontecimiento. Me s...